Audios

In order to view this object you need Flash Player 9+ support!

Get Adobe Flash player

Powered by RS Web Solutions

In order to view this object you need Flash Player 9+ support!

Get Adobe Flash player

Powered by RS Web Solutions

In order to view this object you need Flash Player 9+ support!

Get Adobe Flash player

Powered by RS Web Solutions

La jadeíta en Mesoamérica PDF Imprimir E-mail
  
Viernes, 11 de Mayo de 2012 23:17

 

El uso del jade inició hace más de 3 mil años. Las primeras evidencias de las que se tiene conocimiento datan de finales del segundo milenio a. n. e. y proceden del sur de Chiapas. Alrededor del año 1500 a. n. e. la cultura Olmeca, en el Golfo de México, comenzó a usar  de manera masiva este material, creando un estilo y legado para el resto de culturas mesoamericanas.

Existe una fuente confirmada de jadeíta en Mesoamérica, se encuentra en el valle del río Motagua, en el oriente de Guatemala. Dada la variabilidad de esta piedra en los contextos arqueológicos, algunos investigadores se inclinan a pensar que debieron explotarse otros yacimientos aún sin identificar.

Después del ocaso olmeca, el jade y las piedras verdes permanecieron como los materiales más preciados. Aztecas, mayas, mixtecos y muchos otros grupos, comerciaron y usaron el jade, manteniendo su estima hasta la llegada de los españoles, en 1521.

Esta fabulosa piedra verde, si bien se asocia fuertemente con la diferenciación entre segmentos sociales, también fueron destinados para crear fantásticas obras relacionadas con la ideología y la creencia mesoamericana. Hachas, máscaras, o cetros de piedra son sólo algunos de los artefactos que conformaban la parafernalia ritual mesoamericana, diseñada para ser útil en la intermediación entre el plano del hombre y el de los dioses.

Así como en la cultura olmeca sobresalen figurillas y las hachas de jade y de otras piedras verdes (aunque al parecer era especialmente apreciado un “jade azul”), en la cultura maya se ha empleado el jade para tallar cuentas, pendientes, orejeras, botones, elementos de cinturones, pectorales, placas, hachas, vasijas, incrustaciones para dientes, obturadores, objetos usado para el sangrado ritual y mosaicos, destacando en cuanto a esta última categoría aquellos hechos para confeccionar máscaras.

Desde luego, y en el contexto de las culturas clásicas mesoamericanas, habría que destacar el hallazgo de numerosas piezas de jade que se encontraban asociadas a los contextos descubiertos al interior de la Pirámide de la Luna en Teotihuacan. O las piezas de jadeíta que formaron parte de ofrendas reveladas en los trabajos arqueológicos del Templo Mayor de Tenochtitlan en el período del Posclásico.

 

Última actualización el Miércoles, 16 de Mayo de 2012 19:16